DESCANSE EN PAZ EL SOLDADOQue lejos de los verdes maizales, Dios quiso llevarselo en otoño de las aguas que le vieron nacer, a la luz del sol en plena naturalezacuando del hogar paterno, donde el poeta soñador contempla¡Hay que lejos fue a caer! la flor del tojo y las hojas amarillentas.Deseoso de gustar el fruto de la vida En tierra ajena y santa de Boisacaque mala suerte morir así, sus restos duermen y descansan,joven y en esta tierra gallega el patron Santiago le rinde honoresaun no harto de vivir. junto al pelotón que disparó la salvaEncinares, campos de viñedos, Todavia hoy se oyen ecos de suspiros,mansos rios con arboleda, lágrimas que mojan su tumba fria,riberas verdes que bordan, flores depositadas por aquellossendas por donde él corrian lo recuerdan. que aquel dia por suerte salvaron su vida.Amargos suspiros de despedida Él ya jamás escuchará llantos amorososun adios con amor al marchar, ni quejumbrosos rezos por su alma,con que pesar con que dolor tampoco percibirá el aroma dulce¿Presentiría que era el final? de la rosa o de la marchita flor lacia.Su Extremadura recia y castua Como compañía el bravo vientole quería, le amaba y le añora, que ruje como un arrullo en su tumba,mientras esperan sus restos y besa la piedra de ese sueloauellos que aun le lloran. que le guarda como una cuna.Partió valiente a defender la gloria Compañeros de armas que le amabaisla muerte le sorprendió en Parga, id orgullosos con vuestra victoria,donde la flor y la semilla cae él desde arriba os amay arraiga entre pólvora y metralla. y os desea en la tierra gloria.Escrito por Jose Carballo Rodriguez en agradecimiento a las personas que hicieron posible, al cabo de tantos años,el homenaje a mi hemano. Besos para todos los comañeros y para todos los del campamento de Parga.